Terrenos digitales ya funcionan como activo de la vida real
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Invertir millones en un terreno que solo existe en la web no es una idea ridícula – por bizarro que pudiera parecer-. En la visión del internet del futuro, donde las experiencias en línea tales como hablar con un amigo, se sentirán como si fueran cara a cara gracias a los dispositivos de realidad virtual y ello ha servido de base para que gente de negocios vea como una buena apuesta el comprar espacios en este metaverso.

 

La compra de bienes inmobiliarios digitales se está convirtiendo de esta forma en un atractivo que va creciendo.

 

La compañía neoyorquina Republic Realm anunció una operación de 4.3 millones de dólares para comprar terrenos digitales en The Sandbox, una de las varias webs de ‘mundos virtuales’ donde la gente puede socializar, jugar o acudir a conciertos.

 

Por su parte, la firma de criptomonedas canadiense Tokens.com había adquirido por 2.4 millones de dólares unos terrenos en la plataforma rival, Decentraland. Días antes, Barbados había anunciado un plan para abrir una “embajada de metaverso” en Decentraland.

 

Este mundo digital llamado ‘metaverso’ ha estado en boga en Silicon Valley durante meses, pero el interés se multiplicó en octubre cuando la empresa matriz de Facebook se rebautizó ‘Meta’ en su estrategia de apostar por la realidad virtual.

 

En la última semana se vendieron terrenos virtuales valorados en más de 100 millones de dólares en los cuatro principales sitios del metaverso: The Sandbox, Decentraland, CryptoVoxels y Somnium Space, según la web de datos Dapp.

 

Aunque pasará tiempo hasta que estas webs operen como verdaderos metaversos, su terreno digital ya funciona como un activo de la vida real. “Se puede construir en él, se puede alquilar, se puede vender”, asegura Cathy Hackl, consultora tecnológica que asesora empresas para entrar al metaverso.

 
Fuente: Revista BReal

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